Entre las restricciones que el R.D. 1708/2011 nos presenta sobre el acceso a los documentos de archivo debemos incidir en dos aspectos importantes:

a) La restricción a los documentos que afecten a la intimidad o seguridad de las personas y que contengan datos personales. Se regiran, este tipo de documentos, por la normativa de datos personales y su acceso será posible mediante consentimiento de los afectados. Pueden ser accesibles transcurridos 25 años del fallecimiento de los afectados, siempre que se pruebe; o 50 años de la fecha de los citados documentos a los que se quiere acceder.

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Otro caso son los documentos con datos nominativos o identificativos de las presonas que no afecten a su seguridad o intimidad, que será cuando el titular fallezca o se acredite un interés legítimo de acceso: bien para ejercer sus derechos o bien por motivos de investigación histórica, científica o estadística.

b) Restricción de documentos que afectan a la seguridad y defensa del Estado. Dichos documentos estaran excluidos de consulta pública, sin que pueda conceder autorización.

El archivo tratará de ofrecer a los usuarios la posibilidad de consulta de documentos  que por motivos de preservación o conservación se aconseje restringir la consulta, mediante reproducciones de los mismos, ya sean microformas o digitalización. Si no se dispone de ellas o no se pueden realizar en breve, el responsable del archivo podrá autorizar su consulta únicamente cuando no se corran riesgos innecesarios y esté acompañado el usuario por el responsable de conservación, quien será quien manipule dichos documentos.