¿Que es un balduque? La definición que nos ofrece el diccionario de la R.A.E.: Cinta angosta, por lo común encarnada, que se usa en las oficinas para atar legajos.

     El origen del balduque data de cuando reinaba Felipe II iniciando el esplendor de la actividad funcionarial al anotar escrupulosamente todas sus decisiones de gobierno, lo que dio lugar a la intocable casta de los funcionarios, vigente hasta nuestros días. Lope de Vega, y supongo que la mayoría de los escritores de esa época, recurría a esta cinta para atar sus obras antes de darlas a conocer; sin embargo llama la atención que a pesar de ser popular entre aquellos escribanos la Academia la recogiese en diccionario por primera vez el año 1817.

     Proviene de la palabra francesa Bois-le-Duc, que es la traducción al francés de Hertogenbosch , ciudad holandesa donde se tejían estas cintas. Una vez conocido el dato y ajustándome más a mi intuición femenina que al rigor histórico, paso a describir el origen de esta cinta carmesí.

     Desde que nació esta palabra estuvo reservada a los archiveros, conservadores y estudiosos de viejos documentos. Quizá sea debido a su uso restringido más estos tiempos tan tecnificados que vivimos, por lo que se le puede augurar pocos años de vida, el mundo electrónico se hará con ella. Aunque esta palabra pueda presumir de una aurea solera, el siglo XXI puede ser el de su desaparición.

   Porque a pesar de que se siga usando el balduque de forma física para la documentación en papel, las nuevas tecnologías han creado nuevos soportes que necesitan ser atados con una cinta virtual, con un balduque intangible.