Ayer realicé una ruta senderista en la comarca cacereña de La Vera desde Jarandilla de la Vera a Garganta la Olla, pueblo “famoso” por la leyenda de la Serrana de la Vera.

     Organizada por la Concejalía de Deportes y la Escuela Permanente de Consumo, ambas del Ayuntamiento de Coria (Cáceres), la marcha, de aproximadamente unos 18 Km, aunque en mi caso fueron unos cuantos más, condujo a 42 personas en una ruta cuya dificultad se encontraba al final con 2 kilómetros de subida y 5 de bajada “campo a través”. Aquí podeis descargaros el track de la ruta y el perfíl. También se encuentra en wikiloc

      Si quereis tener información sobre dicha comarca podeis ver las siguientes páginas: wikipedia, Adicover o Red Extremadura.

      Iniciamos nuestra andadura en el Parador Nacional de Jarandilla de la Vera, mandado construir por Fernando Álvarez de Toledo para integrarlo dentro del Condado de Oropesa, convirtiéndose en Parador en 1966. Destaca entre sus ilustres visitantes Carlos I antes de su retiro a Cuacos de Yuste.

    Empezamos siguiendo parte del itinerario archiconocido de la Ruta del Emperador hasta Aldeanueva de la Vera. Este primer tramo se encuentra demasiado bien marcado, con un piso cementado que a mucha gente no le agrada, como es mi caso. En esta localidad al igual que sucede en Jarandilla la arquitectura tradicional de la comarca está muy marcada, destacando la configuración de las casas, donde para preservar los alimentos y ailarse de la humedad propician unos pisos superiores que sobresalen en la calle y configuran unos soportales interesantes.

        A continuación nos adentramos en el camino que nos lleva a la Garganta de la Chorrera de la Mora, todo ello en un ascenso continuo donde el paisaje coincide con un monte bajo, siguiendo una vereda bien marcada y con escasa dificultad, con robles y tamujas principalmente. Hasta aquí son 9 kilómetros.

       Proseguimos atravesando la Garganta de la Mora, cuya dificultad se encuentra en un descenso vertiginoso donde hay que hacerlo con tranquilidad y en algunas ocasiones utilizando las manos. Seguimos por la vereda hasta el punto más importante del día, puesto que dejamos el camino y nos adentramos en un robledal que debemos atravesar campo a través.Observamos en algunos tramos del recorrido como hay constancia de una pequeña vereda que debido a que no se utiliza en la actualidad está desapareciendo. Hay que decir que el desnivel existente es superiior al 25% por lo que estos dos kilómetros hay que tomarselos con mucha calma a ritmo de astronauta (pasos cortos pero con seguridad, y sobretodo tranquilidad).

       La bajada es “sencilla” puesto que está más extendida. En su totalidad no hay un camino aparente,  se puede ver por tramos. Hay que hacerla con tranquilidad puesto que existen muchas ramas rotas o podadas, jaras y piedra suelta, aunque la mayor dificultad la tienen las raices que quedan del desbroce de dicho monte. Yo prefiero la subida, puesto que las bajadas hay mayor riesgo de lesión, sobretodo en las rodillas.

       La llegada a Garganta la Olla la realizamos por un el puente medieval (al llegar a la carretera existe un sendero local marcado) finalizando la ruta en la plaza.

       Esta ruta se puede realizar durante todo el año, aunque se preferible otoño y primavera. Este año por la sequía que tenemos el campo no se encuentra en las mejores condiciones, pero todo tiene su encanto.

        Al principio mencioné a la Serrana de la Vera, que era un personaje mítico de la zona. Se trataría de una hermosa mujer con apariencia de cazadora o de amazona de fuerza sobrehumana y ciertas características sobrenaturales que vive en los montes y lleva a los hombres con los que se cruza a su cueva para matarlos (a menudo después de emborracharlos o haberles hecho el amor) y guardar los huesos en la cueva. La leyenda pasó a romances, debido a la tradición oral, en el Siglo de Oro, y a un personaje literario.

      Las fotos de la ruta las podeis ver en el blog de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Coria.